viernes, 5 de noviembre de 2021

DESPLUMANDO DIRECTORES/AS - Toma 6: Christopher Nolan - Acto II

Ilustración realizada por María Pizarro / artmpizarro.com

¿Qué tal amigos humanos? ¿Habéis dormido bien? ¿Seguisteis mis consejos en la anterior parte? Si no es así, puede que esta segunda entrega sobre Cristopher Nolan puede que solo sea un mal sueño. Ya sabéis de lo que os hablo…o no. Pues sí, ha llegado el momento de no andarnos con rodeos y entrar de nuevo en la cabeza de este genio del séptimo arte.

Tiempo, momento o instante, en el que este que os grazna siempre ha definido como ideal para seleccionar a sus amigos de verdad o simplemente, dar la importancia necesaria a aquellos que lo rodean y clasificar sus mentes entre merecedoras de su tiempo o no.

A aquellos que amáis profundamente a Nolan, ya sabréis de qué película os hablo, Inception. Mi adorada Origen, la que para mí es la obra maestra de este director y la historia más increíble que yo he disfrutado en el cine como ave de mal agüero que me considero en el género de ciencia ficción ¿Será porque fue su primera película con un guion e historia completamente original por su parte? Hecha desde los cimientos y hasta el último ladrillo por el mago de la mente en la gran pantalla, escrita, producida y dirigida.

Compartiendo ideas con Leonardo Di Caprio en el set de rodaje.

El reparto, nuevamente abrumador, con un Leonardo Di Caprio en la cumbre de su estrellato y dejando de lado desde hacía tiempo su estatus de cara bonita de Hollywood y amor de las quinceañeras y por supuesto, nuevamente vapuleado en aquella ocasión por la meca del cine. Le acompañaron en el reparto Elliot Page, Joseph Gordon-Lewitt, Ken Watanabe, Tom Hardy, Marion Cotillard, Cillian Murphy, Tom Berenger y Michae Caine.

¿Qué sentirías si alguien fuera capaz de robar dentro de tus sueños? Tener la capacidad de entrar en la mente de una persona mientras duerme y extraerle sus ideas, claves de bancos o cualquier material que pueda hacerte millonario al vendérselo al mejor postor. Piratería empresarial en tu propio cerebro y para colmo, poco a poco, descender más aun y entrar en el sueño de otro sueño.

Sí, este es el momento en el que muchos dejan de ver la película porque se han perdido y yo pienso: «Vale, con este solo voy a poder hablar de la puta telebasura de turno o de vídeos chorras».

Di Caprio interpreta a un prófugo de la ley, Dom Cobb, que tiene esa capacidad de la que hemos hablado anteriormente gracias a un dispositivo de tecnología militar que induce a ladrón y víctima al sueño de este último con sedantes en un escenario creado por el Arquitecto de esa subconsciencia (Elliot Page, entrenada en un principio por Cobb y que sirve al director para introducirnos en este mundo complejo y fascinante). Una historia por la que debes dejar los móviles apagados y meterte dentro como si no existiera nada más, pues un solo despiste puede acabar contigo. Como a los protagonistas, que necesitan un tótem para saber que están dentro del sueño y todo lo que están viviendo no es real, algo parecido a Matrix. La maquinaria de este entramado de espionaje industrial es tan perfecto, que la víctima no llega a saber jamás que lo que estaba haciendo era simplemente un sueño y como tal, los sueños casi siempre se olvidan.

Con Murphy y Di Caprio intercambiando conceptos.

Pero…¿Y si en vez de robarla, implantamos una idea? Eso es lo que da el nombre a esta obra de arte. En esta ocasión, la víctima es mi adorado Peaky Blinders, Cillian Murphy, su competidor Watanabe y el resto del reparto son del equipo de Di Caprio. Aquí es cuando poco a poco Nolan se empieza a enamorar artísticamente de Hardy de una forma especial, ya lo veréis más adelante.

El caso es que este último trabajo le servirá a Cobb para saldar sus cuentas con la ley y poder reunirse con sus hijos, que están a cargo de su suegro y mentor ( Michael Caine). Aquí es donde aparece el personaje más inquietante de la trama, la mujer de Cobb, la actriz francesa Marian Cotillard, que da un miedo y una pena que te cagas por igual, se llama Mal Cobb y no es casualidad, pues siempre aparece cuando Dom menos se lo espera para desbaratar sus planes. Si quieres saber más, ve la película y no seas más “cotilla-rd”. Vale, a ver si vuelvo vivo al nido después de este chiste tan malo. Mi rata voladora ya estará pensando en darme una pedrá.

Lleno de acrónimos, por ejemplo entre las iniciales de los nombres de los personajes. (Doom, Robert, Eames, Arhtur, Mal y Saito= DREAMS. Referencias mitológicas en nombres de personajes como Ariadne que en la antigua Grecia ayudó a Teseo a salir del laberinto de Minotauro ¿Di Caprio en los sueños de esta trama? Sin 3D y sin apenas CGI, sí, aunque lo veáis inviable a estas alturas de la…película. El alud que ocurre incluso en la fortaleza de los sueños, fue real.

Evidentemente, esta producción no se iba a ir de rositas sin ningún Óscar, pero a pesar de que fue nominada a 8 estatuillas de las que se llevó 4 a la mejor fotografía, la mejor mezcla de sonido, la mejor edición de sonido y los mejores efectos visuales; perdió en dos de los premios importantes, mejor película y mejor guion original. Claro…para qué coño van a nominar al mejor director de las dos últimas décadas a este hombre.

Como es lógico, la banda sonora de esta maravilla corrió a cargo de nuevo de las manos de Hans Zimmer. Como anécdota final, decir que el guion tuve una longevidad de 8 años hasta que vio la luz, os podéis hacer una idea de la complejidad del mismo y por qué hay personas que con una sola neurona no pueden entender esta, esta…mira, se me caen las plumas solo de intentar pensar un calificativo que clarifique aún más la grandeza de este film. Pero claro, si crees que el rubio cincuentón se quedó ahí, es que sabes muy poco de sus capacidades artísticas. No te marches aun.

Saltamos dos años en el tiempo. Estamos en 2012, el famoso año en el que todos los seres vivos de este planeta nos íbamos a ir a la pu… Es el momento de cerrar la mejor trilogía hecha del caballero oscuro y demostrar al mundo porque para Nolan, Hardy no es solo una cara bonita. Hablamos de Batman: El caballero de la noche asciende, The Dark Knight Rises. El reparto se repite y cae sobre los actores anteriores en los papeles más característicos: Christian Bale como Batman, Michael Caine como Alfred, Gary Oldman como Gordon y Morgan Freeman como Fox. Las caras nuevas las ponen Anne Hathaway en el papel de Selina Kyle (Catwoman), Tom Hardy como Bane y Marian Cotillard como la hija de Ra’s al Ghul.

Bale y Hardy escuchan atentamente al director en la escena de su brutal enfrentamiento

En esta ocasión, Batman se ha retirado obligatoriamente, pues se le busca por la muerte ocho años atrás del fiscal Dent. Sus lesiones no se recuperan como antes debido a la edad y siente que ya no es lo que era. Se convierte en un huraño es insoportable amargado que solo su fiel Alfred aguanta. Sin embargo, el mercenario Bane le obliga a salir para que evite destruir su ciudad. Basada en los cómics donde aparece el terrorista y dos más, Nolan teje un argumento definitivo en el que vemos a un Bruce Wayne desolado por sus incapacidades y empezamos a descubrir las dotes interpretativas que Nolan vio desde un principio en Hardy. En una ocasión dijo que solo con sus ojos, era capaz de atrapar la esencia de la escena en concreto. En esta ocasión fue algo más, pues a pesar de su intimidante máscara, Tom Hardy se puso como un Hulk pequeño. Con el tiempo, el actor llegó a confesar que lo pasó bastante mal durante y después del rodaje por las secuelas físicas que le dejó, debido la carga tan brutal de trabajo que tuvo que hacer para preparase de aquella manera. Esta claro que no se juntaba mucho con Bale, pues todo sabemos de lo que es capaz este último por interpretar un papel.

Nadie puede escapar de sus comentarios, ni siquiera la Catwoman Hathaway

Existieron homenajes ocultos, pero a la vista de los más avezados en estas lides, como el guiño a Robin, el eterno ayudante de Batman en la figura del sargento que interpreta Joseph Gordon-Levitt que repitió trabajo con Nolan tras Origen y un homenaje al propio Charles Dickens en su Historia de dos ciudades que giraba alrededor de la revolución francesa y que fue parte de la inspiración para el guion de este espectacular director.

Las localizaciones fueron muy variadas, desde Bucarest y su casco antiguo, Londres, Glasgow, Pittsburgh o Michigan. Sin olvidar la impresionante Wollaton Hall de Nottingham elegida como la Mansión Wayne.

Los trajes sufrieron alguna que otra modificación, pero lo más destacable era la máscara de Hardy como Bane, cuya utilidad servía al personaje para aliviar su dolor en antiguos combates a través de un potente analgésico…lo bien que le hubiera venido a Bruce en esta historia tras su desafortunada caída en la película anterior cuando salvó al hijo de Gordon y terminó con la rodilla hecha un Cristo. El traje de Selina Kyle como Catwoman no era nada del otro mundo, pero al menos mucho más discreto y elegante que el de la peor Mujer gata de la historia, Halle Berry. Su actuación fue muy normalita y a pesar de su beso con Bale vestido de Batman, no pudo superar el ego que en su día tuvo y declaró Nicole Kidman al decir que fue la única mujer que ha besado a Batman en el cine, ella sin disfraz y él vestido...evidentemente voy a obviar hablar de esa película en esta sección para no insultar a mi adorado director.

Hasta Bruce Wayne se deja aconsejar...

Zimmer repitió de nuevo con Nolan como el encargado de dar vida a la banda sonora y Howard esta vez declinó la oferta. Me da la sensación que vio que iba a hacer de carabina entre dos hombres que ya eran algo más que director y compositor, dos amigos y enamorados artísticamente el uno del otro.

Como anécdota trágica, quisiera añadir lo que ocurrió alrededor del estreno de esta película y no precisamente la polémica de adelantar los trailers al inminente estreno por entonces de The Avengers de Marvel sino lo que ocurrió en Aurora, Colorado. Esto lo sé por un familiar volador que tengo en América que vino de vacaciones el siguiente verano en uno de esos transatlánticos al más puro estilo de Drácula. En unos cines de la ciudad, un pirado se coló en pleno estreno con una máscara de gas a vos en grito diciendo que era el Joker y se llevó por delante la vida de doce personas. Una espeluznante historia que aún recuerdo con pavor y que me deja las plumas tiesas al pensar la facilidad que tiene el ser humano en perder la percepción de lo que es real o no…a más de uno le vendría bien una peonza.

La crítica, a pesar de aquel suceso, puso a la película en un buen lugar. Para mí, personalmente, supera a la primera de la saga y el dúo creado por héroe y villano es brutal. Su discurso es duro y tiene un trasfondo tan real como por desgracia, la vida misma en la que hoy navegáis los humanos con vuestras obsoletas políticas. Hay partes en las que a veces entendí a Bane al querer destruir Gotham desde los cimientos y volver a reconstruirla como quería hacer Ra’s al Ghul en la primera entrega. Si fuera humano, ya me habría colado en el congreso de los diputados a dar un sustito a más de uno.

La taquilla y venta en casa fue también muy buena en términos generales, superando a otras películas de superhéroes y a pesar de no recibir ningún premio como su antecesora, si fue un digno cierre de la que, vuelvo a decir, es la mejor saga escrita y dirigida por nadie hasta ahora del murciélago de Gotham, por mucho que lo haya intentado Snyder con su Batfleck (y eso que todas ellas están producidas por Nolan).

Bueno y ahora, nos vamos a ir al lugar en el que este pajarraco se siente el ser más ínfimo del mundo y en el que el terror se apodera de cada una de sus articulaciones cuando a los cineastas les da por hacer historias relacionadas con el espacio. Sí, hablamos de Interestelar, una nueva obra maestra del director inglés. En esta ocasión el protagonista ese el hombre por el cual jamás se me dará bien el inglés y cuyo apellido siempre pronuncio de mil formas distintas, Matthew McConaughey, Anne Hathaway que repite junto a Michael Caine, la esplendorosa y talentosa Jessica Chastain y Matt Damon.

Hasta el mejor de los directores, escucha la opinión de sus actores.

¿Qué nos propone el director? Algunos la consideran un distopía, nada más lejos de la realidad, pues hoy en día el ser humano sigue luchando inútilmente en buscar un mundo habitable al que poder joder como lo estamos haciendo con nuestra querida Tierra. Es el año 2067 y los recursos naturales de la tierra cada vez son más escasos, se sigue luchando por la colonización de otros mundos. Cooper nuestro protagonista, antiguo ingeniero y piloto de la NASA, vive en una granja con sus hijos y su suegro, a través de su hija pequeña interpretada magníficamente por Mackenzie Foy que será Chastain en el futuro, descubre una anomalía en la gravedad por culpa de lo que su hija cree que es un fantasma en su habitación. Ello le lleva con unas coordenadas a un lugar secreto de la NASA donde se encuentra con su antiguo profesor (Michael Caine). Este le confiesa que hace 48 años surgió en Saturno un agujero de gusano del que sospechan, es el puente a nuevos mundos habitables por el hombre. Aquí el mundo de Cooper cambia para siempre y termina despidiéndose de su hija en una escena brutal que nos deja la caída de un libro de la librería muy extraño. No os digo más a aquellos que no habéis osado ver esta maravilla de film.

La brutalidad con la que se refleja la variación del espacio y tiempo por culpa del viaje de nuestro protagonista y su nuevo equipo con dos extravagantes  robots es desoladora. Particularmente me recordó a esa comparación tan injusta de la edad de nuestros perros o gatos con respecto a sus dueños, pero más aterradora. La belleza de cada uno de los fotogramas de la película acompañados de nuevo por el inconmensurable arte de Hans Zimmer, hacen de esta película una delicatesen para los ojos y los oídos. El terror se rezuma de diferentes formas, no solo en ese espacio agónico al que tanto respeto le tengo, sino sobre todo en la pérdida de tus seres queridos y la imposibilidad de volver atrás en el tiempo.

Una imagen que parece más de este tiempo por la mascarilla de Chastain.

Un guion concienzudo y muy elaborado por parte de los hermanos Nolan y reforzado con la ayuda inestimable de un experto en la materia de la física teórica como Kip Thorne. Se te cae el pico al suelo literalmente con cada dato que nos desgranan en cada minuto de la misma y nos hacen de nuevo pensar en la importancia de cuidar nuestro planeta, rodeado todo de esa pátina que se llama amor y salpicado de conceptos que al común de los mortales se nos escapa, pero nos hace aprender sobre el universo que nos rodea.

Sería muy injusto si alargara el argumento de esta historia para convenceros de verla, pues hay que disfrutarla cada segundo y como en todas las tramas de Nolan, pestañear lo menos posible. Hay escenas que no se pueden explicar, yo al menos no puedo, simplemente se deben disfrutar, pues el director, a pesar del rigor matemático que Thorne proporcionó al equipo audiovisual, quería que su realismo no hiciera que el espectador se perdiera por muchos vericuetos teóricos. Para mí lo consiguió, y os lo dice un pajarraco con el cerebro del tamaño de una nuez. Tal fue su dedicación, que incluso se cultivaron 500 acres de maíz para las escenas de la granja del protagonista y después las vendió sacando beneficios ¿Cómo os quedáis?

Con un calzado especial en uno de los exteriores donde se grabaron las imágenes de otro planeta.

A parte del premio de la Academia de 2014 a los mejores efectos visuales que os comenté, fue nominada a la mejor banda sonora, el mejor sonido y el mejor diseño de producción no solo en este certamen.

En definitiva, Interestelar es una nueva experiencia para los sentidos de todo aquel que ame el cine y la capacidad de terminar con el cerebro abarrotado de sensaciones, sentimientos, datos que marean y te hacen pensar en lo ínfimo que somos, la fragilidad que viste nuestros sentimientos y la necesidad que tenemos de cuidar de un planeta que no queremos ver que poco a poco se está muriendo por nuestra culpa.

2017, Nolan estrena su primera incursión en el cine bélico y se aleja de todo lo que hasta ahora había experimentado a través de la mente humana para mostrar una parte de los hechos reales que acontecieron en la llamada Operación Dinamo. Dumkerque nos cuenta como se llevó a cabo la evacuación por parte del gobierno británico de más de 400.000 soldados en Francia tras ser invadida por los Nazis en la Segunda Guerra Mundial.

El protagonista de esta historia real, escucha los consejos de su director.

Para muchos, entre los que se incluye este humilde acróbata del cielo, esta cinta parece un documental más que otra caso y no supimos captar la idea que en un principio tuvo el director. Tres formas distintas de ver el conflicto, las tres perspectivas desde las que se puede analizar y visualizar una guerra: mar, tierra y aire. Si a ellos añadimos la característica de un guion con poco diálogo, basado y enfocado en la experiencia de una visualización más inmersiva por parte del espectador, quizás podamos entender el valor que Nolan quiso darle a este hecho histórico en el que la desesperación por la supervivencia fue extrema.

La mayoría de los actores principales de esta película son desconocidos y los más habituales en la meca de cine pasan a un papel secundario, como el actor y director Kenneth Branagh o el “Depp” de Nolan, Tom Hardy que tiene la particularidad de que en esta película tampoco se le ve la cara como en su anterior participación como Bane en la tercera película de Batman y que fue el reclamo más curioso por parte de los críticos y que el director defendió con argumentos algo extravagantes, como lo que os conté anteriormente por la capacidad de Hardy de expresar todo con sus ojos de un forma diferente al resto de actores. El resto del reparto fue completado por jóvenes actores como Fionn Whitehead, Tom Glynn-Carney, Barry Keoghan, Aneurin Barnard, incluso el cantante Harry Styles y Jack Lowden, sin olvidar a nuestro querido Espantapájaros Cillian Murphy que repite en esta película y los veteranos Mark Rylance y por supuesto Michael Caine…al final voy a tener que retractarme con lo de Hardy y hacer al magistral actor británico de 88 años como el fetiche del director. Hoy día el director estará de luto, pues el pasado 16 de octubre, Michael Caine comunicó a los fans del séptimo arte que íbamos a tener que vivir el resto de nuestras vidas sin su talento nato, se retiraba definitivamente.

Con parte del reparto en la playa de Dumkerque.

Para mí, es la segunda película más floja de toda su filmografía, quizás porque esperaba la típica película épica llena de heroicidad, que no le falta en ciertos tramos de la misma, pero que carece de esos instantes en los que los bellos se te ponen de punta. Sin embargo, para muchos críticos de cine que algo saben más que este mal augurio negro, es la mejor de todas las que el director ha filmado. Es cierto que la cinematografía y por supuesto, la dirección, es espectacular si nos ceñimos a las bases fundamentales de lo que es mostrar una guerra desde otra perspectiva, sin olvidar de nuevo la banda sonora de Hans Zimmer, cuya capacidad ambiental te atrapa sin necesidad de llenar el ambiente de diálogos. Y que se convertía en su sexta colaboración con el inglés.

También hay que destacar un aspecto real de la historia en sí, y es el hecho de como Nolan trató de reflejar la capacidad del ser humano, no solo por sobrevivir, sino por la lucha contra la opresión e intentar salvar a todos los soldados posibles por parte incluso de civiles con sus barcos, como bien se ve en las escenas grabadas con el actor Mark Rylance haciendo de un simple pescador que intenta ayudar rescatando soldados y se cruza con el personaje de Cillian Murphy. Tampoco podemos obviar las escenas de avión de Tom Hardy sobre la playa, inolvidables.

Puede parecer que mis comentarios contradicen mi particular gusto por esta película, pero es que Nolan es capaz de hacerte disfrutar hasta con un vídeo de dos minutos grabando a un ratón comiendo queso. Grabar los exteriores de la película en la misma playa donde todo pasó, tuvo que ser algo muy especial para todos los actores y el resto del equipo, que se compuso hasta de 6.000 extras. Lowden y Hardy, los dos pilotos, apenas tuvieron contacto con el resto del elenco y se centraron en sus escenas sobre el aire de las playas de Dunkerque en simuladores especializados. Se acondicionó antiguos barcos, aviones, armamentos e incluso vehículos para dar credibilidad a las escenas, utilizando hasta un torpedero que estuvo en 1940 en aquella huida.

En definitiva, una apuesta arriesgada que la llevó al tercer puesto de las películas con mejor debut sobre la Segunda Guerra Mundial. Un 92 % de la crítica favorable y volcada con ella, cuyas 8 nominaciones a los Óscar fueron recompensadas solo en las categorías de Mejor sonido, Mejor edición de sonido y Montaje. Sí, otra vez se le volvía a escapar los premios a Mejor película y Mejor director. No sé qué tiene que hacer este hombre para que le den un premio individual. Al igual que no entiendo como esta cinta no se llevó el Óscar a la mejor fotografía, porque cada fotograma de la misma era como un lienzo que nos mostraba la belleza y el horror de la guerra al mismo tiempo en viñetas a color.

Y sí, a falta de que llegue un nuevo proyecto de este genio, nos vamos a meter de lleno en su última aventura. Una historia tan original como compleja que nos lleva de nuevo a la pregunta con la que empezamos este Desplumando directores número 6: ¿Qué coño acabo de ver? Tenet, un thriller con espías y viajes en el tiempo. Protagonizada por el hijo de Denzel Whashington, John David; por un vampiro de risa convertido en el futuro Batman, Robert Pattinson (cuya actuación me calló la boca), Elizabeth Debicki, Dimple Kapadia y de nuevo, sí Michael Caine y repite con Kenneth Branagh como el villano de la historia.

Compartiendo con John David una escena de Tenet.

Debo destacar varios aspectos de esta film de forma personal. Tenet es una película para disfrutar, si intentas entenderla, quizás te parezca una fumada muy gorda. Sí, sé que más de uno me dirá que como toda la filmografía del director, pero es cierto que esta es un pelín diferente e igual de compleja si nos metemos en el “maravilloso mundo de los viajes en el tiempo” y sus paradojas, aunque aquí se juega con ello al contrario. Se utiliza el pasado como base para adelantarse al futuro…ni yo mismo me he entendido y casi me caigo del árbol en el que estoy ahora mismo.

Vamos a llamarle, inversión en el tiempo. Imagina que eres un agente de la CIA, llamado “El protagonista” y participas en una operación encubierta para rescatar a un espía que ha sido capturado que tiene un artefacto extraño. Lo salvas de un ataque y terminas siendo capturado y te suicidas con una píldora de cianuro antes de decir nada. Pero, no estás muerto, todo era una prueba para entrar en una organización ultra secreta que lucha contra la que puede ser la próxima tercera guerra mundial, pero en el tiempo y de forma invertida.

Jugar con información y la capacidad  de ir al pasado para cambiarlo a tu gusto sin que nadie entienda nada en el presente, ¿terrorífico, no? Si lo piensas, en realidad es un recurso trillado, pero no de la forma en la que nos los plantea Nolan. Pues todo pasa en un transcurso corto de tiempo y delante de tus ojos, incluso con la posibilidad de perder la vida en cada secuencia y para colmo, marcha atrás. Evidentemente, se llevó el Óscar a los mejores efectos visuales.

A los que llegan del pasado se les llama invertidos y El protagonista, con la ayuda de la mujer del terrorista ruso (Debicki y Branagh, respectivamente) intentará detener a este para no provocar la destrucción del planeta a través de esos artefactos y una serie de algoritmos que se activarían para destruirlo todo si el ruso muriera. Habrá sorpresas que puedas intuir y otras que escaparan a tu comprensión. Otra fórmula que utiliza el director para que dejes tu puñetero móvil cuando estás viendo sus películas y no te pierdas detalles de la misma para terminar en un laberinto de ideas sin una posible salida.

Una historia a contrarreloj, pero al revés. Enrevesado y solo a la altura de la mente de un privilegiado como el director inglés y su séquito. En esta ocasión Zimmer no repite, simplemente por el hecho de que estaba inmerso en la  nueva adaptación de la antigua Dune de David Lynch. El encargado de dar forma musical a esta historia fue Ludwig Göransson que a pesar de tener que grabar los temas con cada uno de los músicos en sus casas por la pandemia del COVID-19, supo encajar las piezas perfectamente y captar el ambiente de una trama de espías y la atmósfera que necesitaba.

Personalmente, le doy un valor especial a esta última entrega del director por atreverse, en plena crisis sanitaria, a estrenar esta compleja fumada con tintes de ciencia ficción y arriesgarse como lo hizo a no recuperar el dinero invertido, ya que mucha gente no se atrevió a ir a los cines por miedo a pillar el bicho. Yo debo confesar que fui uno de ellos, a pesar de ser un bípedo con alas y no correr riesgos, decidí verlo desde la ventana de la casa de uno de nuestros lectores.

Sin duda, hasta ahora, lo más complejo que ha salido de la mente del director y que me gustaría volver a visionar muy pronto, ya que se grabó sin pantallas verdes ni efectos por ordenador. Imaginaos lo que fue grabar las escenas al revés para los actores.

Antes de terminar, os quisiera dejar una última nota. Ya se sabe cuál será el próximo proyecto del director inglés y que se basará en la vida del físico teórico y creador de la bomba nuclear Oppenheimer y que lo único que sabemos es que su papel será interpretado por el actor Cillian Murphy y que por desgracia, Zimmer no será el encargado de la banda sonora. Juzgad si el cast de Cillian no es genial.

Actor y Físico son como dos gotas de agua.

Por último, os quiero pedir disculpas a todos en general por lo poco objetivo que he sido en este artículo. Hablar de algo que me apasiona como el cine es muy emocionante, pero dar con la figura de uno de los directores que ha cambiado el panorama actual y futuro del cine, teniendo la oportunidad de hablar de su trabajo, mucho más allá de la persona, es todo un lujo. Por eso quiero dar las gracias a mis compañeros de Vuelo de cuervos por esta oportunidad y espero que estén satisfechos, ellos y vosotros por supuesto, con mi humilde opinión sobre la visión de las películas de este genio de Hollywood que debería de tener más de un Óscar en su haber como director.

No puedo cerrar este artículo sin expresar de nuevo mi más profunda admiración ante la nueva ilustración que acompaña este charlotada que os he graznado de la mano de nuestra artista María Pizarro, vuestra azabache alada y mi “rata voladora” en particular.

Por supuesto, emplazaros a una nueva entrega en la que los pecados capitales tendrán la culpa de mis desventuras, donde la lucha se hará insufrible entre juegos macabros e intentaremos hallar al asesino más escurridizo tras un curioso caso.

Hasta nunca y siempre, pequeños y grandes voladores.

 Artículo escrito por Óscar Lamela Méndez
Ilustración realizada por María Pizarro

martes, 2 de noviembre de 2021

DESPLUMANDO DIRECTORES/AS - Toma 6: Christopher Nolan - Acto I

Ilustración realizada por María Pizarro / artmpizarro.com

Aviso a haters y fans, debido a mi fanatismo sobre el siguiente rompedor de claquetas, este artículo se dividirá en dos entregas. Quedáis avisados. Quizás, la única calidad que encontréis en esta nueva “pajarraca escritura” sea la mágnifica ilustración de nuestra pintora alada, María Pizarro y su reflejo de las visiones de este nuevo director.

A la sexta va la vencida… Lo sé, el dicho popular se queda en tres, pero en el caso de este desplumado pajarraco ha sido el lugar que le corresponde a mi sección para hablar de mi director preferido, Cristopher Nolan. Quizás, este británico sea el autor que más ha convulsionado el mundo del cine del siglo XXI. Perdonad de antemano si se nota demasiado en estas líneas mi “pequeño fanatismo” por un hombre que ha hecho que cada uno de los espectadores que han visionado sus películas se hayan hecho la misma pregunta: ¿Qué coño acabo de ver? Y que esa pregunta tenga como respuestas dos versiones muy distintas. Amar u odiar su trabajo.

Eso para mí es Nolan. Su cine te lleva irremediablemente a esa sección dormida de tu cerebro y que también refleja en la que es para mí una puta obra maestra. Sí, me voy a tomar la licencia de hablar mal hoy en esta sección por culpa de lo que me hace sentir este londinense con todo aquello que mueve su mundo de inquietudes y hace remover el mío.

Lo sé, soy un puto pájaro. A veces no veo más allá de mi pico y me pirran los objetos deslumbrantes, pero es que el cine de este cincuentón es como la joya de la corona más deslumbrante que pueda esconder en mi nido.

Después de hablar del Rey Midas con más de una treintena de películas a sus espaldas, decir que Nolan solo ha dirigido once, puede sonar un poco ofensivo para los puristas del séptimo arte. Pero es que la calidad no está en la cantidad…bien lo saben los dioses.

Creo que voy a dejar de enaltecer la figura de este hombre, y voy a tratar de demostrároslo con el visionado particular que desde el año 2000 yo he hecho de sus historias.  Sí, ya sé que antes de que empezara el nuevo milenio, en el 98 se estrenó con el film Following, pero he de confesar que es la única película del director que no he visto, así que vamos a adentrarnos en la complejidad de Memento. Imaginaos que tenéis pérdidas de memoria constantes, a corto plazo y sois incapaces de almacenarlas en vuestro cerebro, pero si tenéis la capacidad de recordad acciones cotidianas de la vida misma.

Intercambiando impresiones con la actriz Carrie-Anne Moss.

Nolan nos presenta en esta película (basada en un relato de su hermano) a Leonard, interpretado por Guy Pearce (el malo de la patética Iron Man 3, por si no lo sabíais) que sufre de este trastorno y trata de averiguar quién violó y asesinó a su mujer en su propia casa y le provocó esa amnesia anterógrada tras su enfrentamiento. Para ello, utiliza fotos como recuerdo, incluso se tatúa notas en el cuerpo.

Imaginaos lo que es para un hombre intentar recomponer su vida a pedazos y que no se pueda fiar de nadie a su alrededor. Mi adorada Trinity, Carrie-Anne Moss y el inolvidable y asqueroso Cifra, Joe Pantoliano en Matrix, completan el reparto principal de esta historia. Personalmente, esta película me atrapó desde el principio por la forma tan original en la que estaba contada a través de los famosos flashback y la anticipación del protagonista a eventos futuros. Durante toda la trama tienes que estar atento e ir recomponiendo poco a poco en tu cabeza, al igual que Leonard, los pedazos de su historia para saber qué demonios está pasando y cuál es la verdad…una genialidad.

Evidentemente, la película fue nominada al mejor guion a los Globos de oro y dos nominaciones a los Óscar por guion original y montaje. Yo os la recomiendo, eso sí, dejad los móviles, Nolan no te da tiempo a pestañear en sus cintas.

Dos años más tarde, el culo inquieto del director trata de meterse en otra sección del cerebro humano, esa que hace o impide que un ser humano pierda la capacidad de poder dormir. Insomnio nos cuenta la historia de un prestigioso inspector de policía de New York interpretado por el grandioso Al Pacino que se traslada a Alaska para dar caza al asesino de una joven. Esta, es una versión de la película noruega Insomnia, interpretada por Stella Skarsgard.

Indicando al desaparecido Robin Williams.

Todo en la vida del protagonista se va poco a poco a la mierda cuando, tras casi atrapar al asesino durante una noche de niebla, confunde a su compañero con él y lo mata accidentalmente. Las interminables horas de luz del pequeño pueblo y el trauma generado por su error, hacen que su mundo se sumerja en la vigilia nocturna y no pueda alcanzar el sueño. Para colmo, todo esto es utilizado por el asesino, un genial como siempre Robin Williams, para llevar a Al Pacino al borde de la locura, sin saber que es real o parte de sus pesadillas. Una película entretenida y que para mi gusto, es la más floja del director.

Duelo de risas con el gran Al Pacino.

Ahora, entramos de lleno en las que para mí, hasta ahora, son las mejores películas del murciélago más famoso de la meca del cine. Sí, hablamos de la primera entrega de una trilogía exquisita, en concreto de Batman Begins, la incursión en la mente del multimillonario de Gotham. Un personaje tan complejo y lleno de tantos matices y bordes psicológico ideal, no solo para el director, sino para el actor que le dio vida. El que para mí, a día de hoy y con permiso de todos los fans de Batfleck, es el mejor Batman, Christian Bale (aunque mi corazón siempre estará muy en el fondo con Michael Keaton). Actor de método, rigurosa profesionalidad y con una capacidad interpretativa descomunal. El reparto que acompaña al actor en esta historia donde vamos a conocer el origen e historia icónica de Bruce Wayne es brutal. Michael Caine como su inseparable mayordomo Alfred, Katie Holmes como su amiga de la infancia y amor en el film, Gary Oldman en el papel del en este tiempo Sargento Gordon, Liam Neeson como Ra’s al Ghul, Cillian Murphy como El espantapájaros, Tom Wilkinson como el mafioso Carmine Falcone, Morgan Freeman como Lucius Fox y la aparición incluso de Rutger Hauer.

Discutiendo una escena con Bale y ante la atenta mirada de Holmes.

Digamos que el director se inspira para el guion de esta película en tres comics en concreto: El hombre que cae, Batman: año uno y Batman: The Long Halloween.

Nolan arranca con la ya más que consabida historia de Bruce Wayne y el asesinato de sus padres, su miedo a los murciélagos y como crece dentro de él ese odio desmesurado hacia la injusticia en su ciudad. Pasan catorce años y la puesta en libertad del asesino de sus padres por declarar contra el mafioso Falcone, hace que su ira se recrudezca en su interior. Ese fue el momento en el que casi falta a su credo, matar a alguien. En una segunda parte de la historia y tras huir de Gotham harto de la corrupción es cuando conoce a Ra’s al Ghul y es con él con el que empieza a formarse en la famosa Liga de las Sombras. En un tercer acto y tras huir de un mundo de asesinos, regresa a su ciudad y adopta la imagen del terror de su infancia y con el que pretende infundir un miedo atroz entre los delincuentes de su ciudad. Conoce a Gordon y con su ayuda, trata de limpiar la ciudad de hombres como Falcone, pero no cuenta con que La Liga de las Sombras no iba a dejarlo escapar con tanta facilidad. Para rematar la faena en esta primera entrega de una trilogía inolvidable, aparece El espantapájaros, otro de los enemigos del hombre murciélago que se unirá a los planes de Ra’as al Ghul para acabar con la ciudad.

Evidentemente, se pueden destacar varias interpretaciones en esta película…con ese reparto es imposible no hacerlo, pero yo me voy a quedar con la que menos os esperáis. Michael Caine es para mí el mejor Alfred de la historia y sus diálogos son pura crema.

Para que un director como Nolan declare que se inspiró en los orígenes que el malogrado recientemente Richard Donner le dio a su famosa Superman por el crecimiento personal de los personajes (sobre todo de Wayne), a mí ya me tenía ganado.

Como anécdotas de la película, destacar primero una muy simpática; la escena en la que Caine y Freeman hablan frente a la cama de Bruce mientras este duerme y Bale terminó realmente quedándose dormido en la escena. Las localizaciones, algunas rebuscadas por New York, Chicago y Tokio dieron ese aire sutil de modernidad y avance inspirado en Blade Runner sin dejar de mantener zonas antiguas al más puro estilo del cómic. Se crearon sets como la famosa Batcueva y otros lugares emblemáticos sin olvidar, como en toda película de Batman que se precie, el nuevo Batmóvil, bautizado como El Acróbata cuyo diseño es descomunal y mucho más basto que coches anteriores, algo más parecido a un vehículo de guerra. El traje de Batman se salía de la norma establecida en anteriores entregas y era mucho más flexible para facilitar los movimientos del actor y dobles en las escenas de acción y sacado al milímetro de la figura de Bale, que se puso como una mole para esta historia, algo habitual en el actor, que no se anda con chiquitas para adaptar su cuerpo a un nuevo papel. La voz, fue trucada por el propio actor, como buen especialista del método. Y por supuesto, Hans Zimmer fue el encargado de dar vida a la banda sonora de esta nueva entrega del hombre de Gotham. Como ya veréis, este hombre se convertirá en el Williams de Nolan y sus trabajos irán de la mano en más de una ocasión.

Vamos a cambiar de registro en el siguiente proyecto del director inglés, pero no de actor y “compañero”. Bale repite en una nueva historia de magia al que le acompaña el único Wolwerine que existirá en el mundo del séptimo arte, sí, Hugh Jackman y el mencionado acompañante Michael Caine. Sin olvidar a nuestra Viuda Negra, Scarlett Johanson e incluso a David Bowie en el papel de Nikola Tesla.

Hugh Jackman escucha atentamente al genio del siglo XXI.

La sinopsis de esta cinta es sencilla, la rivalidad de dos ilusionistas a finales del siglo XIX en la capital del imperio inglés. Dos amigos que se separan por un trágico accidente que le cuesta la vida a la mujer de Angier (Hugh Jackman) y que responsabiliza a Borden (Christian Bale). Es aquí, tras unos años cuando la rivalidad entre ambos se convierte en una obsesión, sobre todo, por parte de Angier que no consigue adivinar el truco estrella de su antiguo amigo y hará todo lo posible hasta entrar en un mundo que cambiará su vida para siempre. Sin embargo Borden también entra en su juego y durante toda la película, ambos personajes se sabotean mutuamente y no se dan cuenta de que por el camino van dejando muchas cosas atrás, como el amor de los suyos. Un juego mortal que esconde secretos escondidos muy bien por parte del director y que nos lleva por el magia del ilusionismo que tanto nos atrae a todos y del que nuestra mente a veces nos engaña ante la facilidad que se nos muestra ante nuestros propios ojos. Una nueva incursión del director en el cerebro del espectador en el que nos hace ver cuáles son los más siniestros deseos del ser humano simplemente por hallar el camino del éxito y la aceptación del prójimo.

De nuevo con Bale durante el rodaje de El truco final.

Anécdotas… Nolan pidió a los actores que no leyeran la novela El prestigio, en la que él y su hermano adaptaron en un guion que quisieron hacer desde cero y que así los intérpretes no se vieran influenciados por el libro. Bale no hizo ni caso, ya que su método de trabajo siempre se ha basado en el estudio concienzudo de los personajes. Las localizaciones reales intentaron captar la esencia victoriana y se combinaron con parte del set de rodaje de los estudios Universal. En esta banda sonora el encargado fue David Julyan, que trabajó con el director en otras películas como Following, Insomnio o Memento. La crítica la acogió con gran aceptación, dándole más valor que a El ilusionista de Edward Norton, que era bastante más romanticona y fue nominada a dos Óscar a la mejor fotografía y al mejor diseño de producción, pero otra vez se quedaba fuera de la lista de premiados.

En conclusión, una muy buena película que nos tiene pegado a los asientos de principio a fin y que nos lleva a través del mundo mágico de la prestidigitación.

Llegamos al momento en el que los apasionados de Nolan me pueden crucificar y en el que sus detractores dejarán de leer en esta primera entrega de su filmografía. Los primeros porque consideren que mis comentarios no estén a la altura de la que para mí es la mejor película de superhéroes o cómic que se haya hecho y los haters del director inglés porque simplemente son cortos de mente (lo siento, aquí soy muy radical). Puede o no gustarte las películas de este género, pero es absurdo negar que El caballero oscuro es una bestialidad de 145 minutos que se te pasa volando y por supuesto, el nacimiento del único y verdadero Joker de la historia de Hollywood por mucho que Joaquin Phoenix lo intentara. Heath Ledger es mi Dios, nuestro Dios.

Observando de cerca la magia del mejor Joker de la historia.

Esta es la segunda entrega del murciélago de Gotham y la mejor que se ha filmado sobre él. Quien diga lo contrario, simplemente no es fan de Bruce Wayne. Y lo dice alguien que ama profundamente al Batman de Keaton, no solo por su simbolismo en aquella época, sino por la pasión que siento por el trabajo de su director del que ya hablamos en esta sección hace unos meses.

Nolan se inspira en esta ocasión de las novelas gráficas The Killing Joke y The Long Halloween que sirvió para introducir a Dos Caras interpretado en esta película por Aaron Eckhart. Maggie Gyllenhal hace de su ayudante como fiscal de distrito y novia, cuyo antiguo amor por Bruce Wayne parece seguir oculto en lo más profundo de su corazón. Dent se afianza en su carrera como fiscal del distrito y su ímpetu y pasión por acabar con la corrupción y la mafia en la ciudad inspiran al caballero oscuro para ayudarle en todo lo posible, pero la ecuación se viene abajo cuando aparece en escena el mayor enemigo de la historia de Dc de nuestro multimillonario y que para mí, y creo para todos, es el malo más querido por todos. Su carisma, su presencia, su locura y su macabro humor hizo las delicias de todos los que conocemos al payaso asesino. Todo eso, sumado a una obsesiva interpretación de Ledger, en el que creó un cuaderno con las pensamientos del Joker y se encerró en un hotel durante seis semanas para estudiar a conciencia al villano, practicar su voz y risas e incluso, que lo llevó  a perder la vida seis meses antes del estreno de la película por sus problemas personales y el juego con ciertas sustancias, todo ello hizo de él el más grande de todos los que lo han interpretado. Por favor, os lo suplico, si no habéis visto esta película en versión original ya estáis tardando. El doblaje al español es sublime, pero lo que hace Ledger es absolutamente descomunal. Incluso para que alguien como Michael Caine se quedara petrificado y olvidara su parte del guion al verle entrar en la escena de la Torre Wayne donde se celebra un acto benéfico. ¿Os disteis cuenta de eso? Yo tampoco, pues esta anécdota la supe hace muy poco gracias a mi compicuerva Cristina de la Torre. La interpretación de Heath y sus niveles de improvisación como la famosa escena del hospital que todos conocemos y que tanto encantó a Nolan cuando falló la explosión que el actor provocaba como el Guasón en esa escena, es otra de ellas y tampoco puedo olvidar la capacidad y libertad que el director le dio al actor, ya que las escena de secuestro en el que Joker graba vídeos con una cámara portátil casera para mandar mensajes a la policía, fue de la cosecha propia del Ledger, pues Nolan se quedó tan impresionado con la primera toma que le dio la oportunidad de grabarlos como él quisiera. Habrá una y mil anécdotas más alrededor de esta figura que siempre nos seguirán sorprendiendo, sin que nadie pueda jamás superar su actuación. Pues por desgracia, hasta su trágica desaparición le vino bien a la película, consiguiendo posteriormente el Óscar póstumo por su trabajo como actor secundario (me rio de ese término), Premio del Sindicato de actores al mejor actor de reparto, un globo de oro y un BAFTA… que por mi parte no BASTA, pues le daría todo los premios del planeta. Ahora podéis desplumarme después de este chiste tan malo.

El hombre que dio sentido a un emblema definitivamente.

No quiero dejar en el olvido al resto del reparto, de verdad, pero es que creo que me llevaría horas hablando de este actor en esta película, Why so serious? Repiten todos los personajes principales de Batman Begins: Gary Oldman como Gordon, el mencionado Caine, Freeman como Fox y la pareja de enamorados que os nombré antes. Es increíble lo que provoca esta película en mí, hablar de ella me hace salir volando a casa del que os escribe y picotearle la cara a saco hasta obligarle a que me la ponga en bucle una y otra vez.

Los diseñadores del bat-traje mejoraron el diseño. A partir de 200 piezas individuales, formaron un disfraz más flexible para los movimientos del actor y los especialistas, todas unidas por bandas anchas elásticas. Todo hecho de goma, fibra de vidrio, malla metálica y nailon. Pesaba 4 kilos más que el anterior, pero era más cómodo y menos sofocante. Yo por mi plumaje no me quejaría tanto, pero ya se sabe…el murcielaguito este es más famoso que el malogrado Brandon Lee y mis compiscuervos.

En esta nueva entrega aparece la Batimoto, que dicho en español parece un nuevo tiesto de esos inservibles que Cola Cao saca en verano para que los niños no dejen de tomar sus grumos llenos de azúcar y nada de chocolate. Se diseñaron hasta seis vehículos de dos ruedas hasta dar con el idóneo y tenía la particularidad de que se conducía por los hombros y no con las manos. Una ardua tarea para el especialista que tuvo que rodar con ella.

Para las escenas finales de Dent, como Dos Caras, el actor utilizó marcas en su cara con una prótesis especial craneal descartando el maquillaje, para dar más realismo a su cara quemada. Muy impactante y bien conseguido.

James Newton Howard y Hans Zimmer fueron los encargados de bañar esta película de una magia especial con su composición musical y la edición de sonido fue premiada con el Óscar junto al de Heath Ledger, estuvo incluso nominada a los Goyas del 2009. Quedar en la revista de cine Británica Empire como la décimo quinta película mejor de la historia de un total de 500, no es moco de pavo. O que la revista Entertainment Weekley situe a Ledger y su Joker lo nombraran como el quinto personaje ficticio mejor de 100 en los últimos 20 años… y yo os digo que no es primero porque está basado en un personaje de cómic. El que no quiera verlo, que siga con su venda en los ojos. Por eso la BBC la votó como la 96 mejor película de las 100 mejores de los Estados Unidos.

Con su verdadero actor fetiche, el gran Michael Caine.

Evidentemente, los extremos no son buenos y basta decir que a alguno se le fue la olla, como al escritor Adrew Klavan al comparar al murciélago de Gotham y su determinación contra el terrorismo como al pirado de George W.Bush.

 La taquilla fue muy generosa en todo el mundo, funcionó maravillosamente y este pedazo de pico con plumas fue tan desgraciado que no pudo verla en cines y tuvo que disfrutarla en una casa donde me colé una noche con algunos compicuervos cuando ya salió en DVD, cuyas ventas también fueron muy buenas.

Creo que ya es hora de dejar de hablar de esta película, que se me ven las plumas…Toca despedir esta primera entrega y desearos a todos felices sueños para la segunda parte de este maravilloso cineasta. Antes de iros a dormir…llevaros un tótem, por si acaso.

Artículo escrito por Óscar Lamela Méndez
Ilustración realizada por María Pizarro