#Inktober & #NaNoWriMo
Buenas artistas,
juntaletras y demás criaturas enfrentadas al folio en blanco,
Otoño parece ser
uno de los periodos en los que nos gusta aceptar e imponernos retos creativos.
Eso sí, aunque sean desafíos individuales, qué mejor manera que hacerlo en
grupo. Hoy os traemos dos de las iniciativas con mayor seguimiento que hay en
el año y que aglutina a miles y miles de participantes por todo el globo.
Si eres de los
que hacen garabatos, líneas, tramos o sombras, tu mes sería octubre sin duda.
El Inktober o Tintubre es un reto muy exigente. ¿En qué consiste?, tan sencillo
como publicar en tu blog o Redes Sociales (cada vez coge más fuerza Instagram
para ello) un dibujo terminado a tinta (aunque hay quien lo deja en lápiz o
quien lo acaba en acuarelas) de forma diaria. ¡Una locura! Se trata de 31
dibujos terminados en un mes. Este reto sirve tanto para practicar una técnica
de dibujo particular, como para "rescatar" del día a día un hueco para poder
dibujar o simple y llanamente para generar material. Eso sí, en cada
publicación de cada dibujo, hay que usar el hashtag #Inktober (e incluir #Tintubre
que ya es costumbre por estos lares). Tras este mes, son muchos los artistas
que sacan su artbook o sketchbook con las ilustraciones realizadas en esa
edición.
Logo Inktober
Ya de por sí, y tal como os he contado, el reto tiene lo suyo, pues aun hay
más. Unas semanas antes de cada inicio de octubre, comienzan a surgir listas
tematizadas para amenizar e inspirar esas ilustraciones. Siempre hay alguna
"oficial", pero surgen listas de todo tipo. Estas series de listados te
sugieren una palabra por cada uno de los días del mes para basar cada una de
las ilustraciones a acometer. No es obligatorio seleccionar ninguna de ellas,
pero la diversión aumenta de forma exponencial. Y ya que hablamos de diversión,
¿sabéis qué es lo más divertido de este reto? La colectividad. Es decir, aunque
se trate de un desafío personal, son muchísimos los ilustradores e ilustradoras
que se unen a él año a año, formando una marea de dibujos, bocetos e
ilustraciones terminadas que inundan las Redes Sociales en el mes de octubre.
Muchos aficionados siguen las novedades de sus artistas favoritos y los propios desafiados, visitan a otros
compañeros de reto para hacerles comentarios, ofrecer consejos o promocionarlos
en Redes.
Por otro lado,
si eres de los que les encanta juntar palabras, contar historias, tejer tramas o perderte con tu brújula,
noviembre es tu mes: NaNoWriMo (National Novel
Writing Month/Mes Nacional de Escribir Novelas). Esta exigente iniciativa
propone crear una novela de 50.000 palabras en un solo mes. Son muchas palabras
diarias (exactamente 1.667 al día), sin perder demasiado tiempo en detenerse en
la propia corrección de las mismas, para eso ya tenemos los meses siguientes.
Este reto nace hace muchos años pero llega a España con fuerza hace tiempo.
Logo NaNoWriMo
La idea
principal es haber hecho una pequeña escaleta o guión de lo que quieres
escribir durante el mes y conseguir encontrar el hueco y la constancia para
abordar la creación de una novela. Lo grande de este desafío es que, aun siendo
totalmente individual, se ha formado una gran comunidad que comparte sus
problemas, temores, bloqueos y demás vicisitudes que te pueden ir surgiendo
durante estos treinta días. A través de la web de la iniciativa
https://nanowrimo.org/ te puedes crear tu perfil, el proyecto que vas a
realizar al mes e ir actualizándolo, día a día, con tus progresos. Al terminar
el mes, si has conseguido superar esas 50.000 palabras, NaNoWriMo te concede la
medalla por su resolución (En realidad te va dando medallas según vas superando
cifras simbólicas). Alrededor de esta comunidad, se han ido creando grupos de
facebook, quedadas de escritura y diversas actividades para compartir esta
iniciativa.
Algunos de los
integrantes de Vuelo de Cuervos hemos participado en alguna (o en ambas como es
mi caso) de estas locuras creativas.
En el año 2017
osé participar en el NANoWriMo de ese año. ¡Menuda locura! Parece que no es tan
descabellado sacar un rato, cada día, para escribir ese número de palabras. Es
casi como plantearte un relato diario, pero, esto en realidad, no es tan
sencillo como pudiera parecer. Durante treinta días, me las vi y deseé para
logran avanzar en mi texto. Se trataba de una novela corta de ciencia ficción
de la que, con suerte, este año podré daros más novedades. Pero ese mes fue criminal.
No llegué a terminar esa cifra, mi proyecto era algo más corto, así que
proseguí con relatos para completar los días que me quedaban de escritura. Aun
así, apenas superé las 40.000 palabras. Aunque me quedé lejos de lograrlo,
durante todo el mes participé de los grupos, compartí mis ideas, miedos y
problemas (y algún que otro bloqueo) con la comunidad. ¡Una enorme experiencia!
Algún otro año me animaré a repetirlo, pero mucho mejor preparado, eso sí. Hoy
solo admiro a esos contadores de historias y les mando todo mi apoyo.
Durante el año
2019, me atreví con el Inktober. Estoy lejos, muy lejos, de considerarme
ninguna clase de ilustrador, pero como llevo años en un curso de cómic, manga e
ilustración, me quise adherir a este otro reto. Un dibujo a tinta diario… Treinta y un bocetos pues no puedo considerarlos dibujos terminados. Ni que decir tiene que
me quedé sin fuerzas en la entrega número 25, y eso que no seguí ninguna lista
ni oficial ni de ningún otro tipo. Eso sí, pude vivir de primera mano el apoyo de
otros dibujantes y ver que también hay comunidad, tal vez no tan cercana como
en el NaNoWriMo. ¡Fue otra gran experiencia! ¿Me atreveré a volver a
participar? Solo el tiempo lo dirá. Yo os animo a que participéis o a que
admiréis a todos aquellos artistas que se autoexigen en estos retos.
Para rematar, me
gustaría trasladarle unas preguntas a otro de mis compañeros Cuervos que se
atrevió con el NaNoWrimo: Aitor Heras. Aquí os dejo las preguntas sobre su
experiencia:
El escritor y compañero cuervo Aitor Heras Rodríguez
J: ¿Cómo
conociste el NaNoWriMo?
A: En realidad
no lo recuerdo. Lo que sí sé es que cuando lo descubrí aluciné con ello.
Enseguida me sedujo la idea.
J: 1.667
palabras durante 30 días... ¿cómo te lo planteaste? ¿Fuiste regular o ibas a
tirones?
A: Lo he
intentado cuatro veces, aunque sólo he conseguido el objetivo una. Esa vez fue
algo muy regular, aunque tuve un bajón al final y tuve que hacer horas extras
los últimos días.
J: Tal vez lo
mejor de NaNo es la comunidad de escritores que se forma a su alrededor.
¿Participaste en ella?
A: Nunca he participado
con la comunidad de escritores. Pero he visto que hacen quedadas para escribir
y eso. Algún año me gustaría. Sobre todo, la de pasar escribiendo toda la
noche.
J: Tras tu
participación en ¿2018? con una novela de fantasía si mal no recuerdo, ¿qué ha
sido de esa obra?
A: La novela de
fantasía fue en 2016. Fue con la que logré el objetivo. Luego vinieron 25.000
palabras más. Ahora la tengo guardada, esperando su momento.
J: Tras esa experiencia, ¿repetirás?
A: Creo que lo
intentaré siempre que pueda, aunque no pueda terminarlo.
J: Para terminar, ¿a quién recomendarías
participar? ¿Conoces más retos similares?
A: A cualquiera
que quiera escribir. Es bueno para coger el hábito, y muy satisfactorio
terminarlo. No conozco nada igual, ni iniciativas similares.
Nos vemos en las
Redes y Feliz Vuelo.
Fuentes:
Inktober: https://www.hazhistoria.net/blog/%C2%BFqu%C3%A9-es-inktober
NaNoWriMo: https://es.wikipedia.org/wiki/National_Novel_Writing_Month
Entrevista y artículo de Josema Beza