viernes, 22 de marzo de 2024

La «rondaia» de las brujas del castillo de Bellver (Mallorca)

Las brujas tuvieron su gran apogeo en Europa del siglo XIII al XVII, por ende, este periodo de tiempo comprende una situación en la cual existe un tipo de «bruja europea» con una uniformidad de características que se extiende por lugares como Alemania, Italia, Francia y España.

La isla de Mallorca, participó activamente de esta tesitura y ello lo podemos comprobar gracias a la toponimia. De este modo, existen emplazamientos con nombres tales como: el Puig de Ses Bruixes en Llucmajor, Sa Cova de ses Bruixes en Escorca, el Pla de ses Bruixes en Manacor, Sa Font Bruixa en Fornalutx, Es Comellar de ses Bruixes y es Pla de Ses Bruixes en Palma, y de Ses Bruixes d’es Bosc en Sa Calobra.

«Pueblo de brujas fueron los de raigambre histórica como Alaró, aquellos en enclaves naturales de especial misterio como Esporles, y otros situados en el «corazón» mágico de Mallorca como Sineu. También en la montaña hubo muchos rincones de fama brujeril, y se puede afirmar que las «bruixes» estaban por todos lados» (Garrido, 1987, p. 154).

Las «rondaies» son historias o fábulas ejemplarizantes que se transmitían oralmente en Mallorca, y éstas están plagadas de brujas. A continuación, os narro una de ellas:

En la capital de Palma, se encuentra el castillo de Bellver, cuya principal particularidad es que es uno de los pocos de planta circular de toda Europa, éste se ubica rodeado por un bosque donde crecen sobre todo pinos y arbustos, pero entre la naturaleza también circula una leyenda de magia y hechicería. Cuentan que, en una cueva colindante al castillo, oculta entre la maleza, habitaba una bruja de nombre Joana, la cual se divertía a menudo cantando y danzando junto a sus otras amigas hechiceras.

En la ciudad de Palma, vivía un niño muy bondadoso y agradable llamado Joan, cuyo único mal era su gran joroba. Un día, su madre le pidió que fuera a buscar leña al bosque, y el niño obediente fue sin rechistar. De regreso a casa, pasó por delante de la guarida de la bruja, y oyendo risas y cantos se adentró. Joana estaba danzando con dos hechiceras más, y al verlo le hicieron algunas preguntas a las cuales respondió muy educadamente. Satisfechas, le invitaron a bailar con ellas, mientras cantaban lo siguiente: «lunes, martes, miércoles tres; jueves, viernes, sábado seis. Lunes martes, miércoles tres; jueves, viernes, sábado seis». Joan danzó y cantó compartiendo un momento muy ameno con las tres, las cuales, muy contentas, para recompensarlo le quitaron la joroba con su magia.

Al volver a Palma todo el mundo se sorprendió mucho y su madre no cabía de júbilo. Una vecina cotilla, cuyo hijo llamado Pere también era jorobado, le preguntó cómo había conseguido deshacerse de la giba, y al averiguarlo envió a su retoño a la cueva de las brujas sin dudarlo. No obstante, este niño era muy diferente, pues carecía de la educación del otro.

Al llegar a la cueva, Joana y sus amigas le realizaron algunas preguntas a las que Pere no quiso responder, además, fue grotesco y maleducado. Le invitaron a bailar con ellas a lo que se unió sin apetencia: «lunes, martes, miércoles tres; jueves, viernes, sábado seis. Lunes martes, miércoles tres; jueves, viernes, sábado seis». Pero cada vez que las brujas decían el número seis, él añadía el siete. Las brujas, muy enfadadas, le prohibieron que lo hiciera, ya que el siete, que equivale al domingo, es el día que las hechiceras odian. Como no obedeció al mandato, las brujas lo castigaron poniéndole otra joroba más. Así fue como regresó a casa sollozando y su madre se quedó desolada.

En esta «rondaia» se puede apreciar un claro sentido moralizador, como cualquier fábula que se precie, pues si uno es buena persona y benevolente, cosechará recompensas; pero si no, sólo recogerá infortunios.

Dibujo: Victoria Sastre Sastre

Bibliografía:

Alcover, A. (2017). Aplec de rondaies mallorquines d’en Jordi d’es Racó (1ªed). Palma de Mallorca: Editorial Moll

Carmona Sánchez, J. (2024). La España mágica nueva edición (1ªed). España: Ediciones Newtilus

Caro Baroja, J. (2006). Las brujas y su mundo (1ªed). España: Alianza Editorial

Garrido, C. (1987). Mallorca mágica (1ªed). Palma de Mallorca: Promallorca Edicions

Ginard, F. (1981). El cançoner popular de Mallorca (2ªed). Palma de Mallorca: Editorial Moll

Porcel, B. (1983). Les Illes, encantades (1ªed). Barcelona: Edicions 62

Página web:

Fundació Mallorca Literària. (2024-05-03). WoW Mallorca. www.wowmallorca.com

Artículo escrito por Victoria Sastre Sastre

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